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La Iglesia de la Ascensión

Probablemente, la Iglesia de la Ascensión es el Culto Apoteósico más extendido e influyente, con extensas conexiones con la Iglesia de Hierro y la Hermandad de la Espada Ardiente. En sus formas exteriores recuerda mucho a la Iglesia de Hierro, con grandes rituales llenos de incienso, cirios y casullas, pero la Iglesia de la Ascensión es algo más.

La Iglesia es una sociedad secreta, organizada en logias y círculos de misterio cada vez más complejos y secretos, y no permiten a los Oyentes presenciar más que los ritos más externos; incluso los Creyentes más fieles pueden acceder solo a aquellos que determine su rango. Practican las artes de la teúrgia y la goecia, y pretenden ascender hacia los Arcontes mediante la pura fuerza de voluntad y la excelencia en todos los aspectos de la vida.

Relaciones con otros cultos:

La Iglesia odia con pasión a los cultos Extincionistas, y trata de extirparlos de cualquier lugar en que se encuentren, pues su labor amenaza toda la obra de la apoteosis. El Culto del Espíritu Negro, cuya Gran Obra ven como una perversión de sus actividades, es también un enemigo favorito.

En cambio, trabajan bien con los otros cultos Apoteósicos, a los que consideran caminos más tortuosos para alcanzar el mismo objetivo.

Quizá, lo más preocupante sean los rumores que corren sobre la estrecha colaboración con los jerarcas de la Iglesia de Hierro, las palabras susurradas sobre una cúpula Apoteósica que persigue los mismos objetivos y comparte información.

Los Maestros del Yunque

Para los Maestros del Yunque, el universo es una máquina perfecta, un complejo mecanismo de relojería que funciona gracias a un equilibrio inefable. Pero ellos no se conforman con observar ese equilibrio y dejarse llevar por el mecanismo; quieren ser los ingenieros. Son alquimistas, científicos, ingenieros brujos y creadores de artefactos, maestros de la arcanotecnología y la taumaturgia. Son especialistas en la manipulación industrial del alma, que usan como fuente de energía o incluso para animar, con mente y personalidad, gólems y otros objetos, y venden sus creaciones a las fratrías por un jugoso precio. Aseguran que, mediante la transformación del mundo a través de sus obras taumatúrgicas, alcanzarán algún día la capacidad para convertirse en dioses omnipotentes.

Relaciones con otros cultos:

Los principales aliados de los Maestros son la Iglesia de la Ascensión y los Siervos de la Hueste, que comparten su visión mecanicista del universo. La Iglesia de Hierro clama desde sus púlpitos contra la herejía de los Maestros, que pretenden, según ellos, arrogarse el poder de los Arcontes y manipular su creación sagrada, y no es raro que tengan encontronazos con la Orden de la Espada Ardiente. Algunos Maestros venden complejas máquinas de tortura a la Orden del Corazón Atravesado. En cuanto a los cultos heterodoxos, los Maestros son un objetivo favorito de los ataques de la Hermandad de las Profundidades y el Culto del Forastero, y responden con la misma moneda siempre que les es posible

El Culto del Corazón Ardiente

Según el Culto del Corazón Ardiente, el cosmos entero se origina con el Uno, el Demiurgo, del que emanan los Arcontes, los Etemmu, y finalmente el alma humana. En cada ser humano hay una chispa de divinidad, que puede ser transformada en una llama (un “Corazón Ardiente”), que representa simbólicamente el alma que se crea mediante el trabajo de la iluminación. Para el Culto, la mejor forma de “encender el corazón” es a través de la expresión material de los más profundos deseos, pasiones y obsesiones. Es un culto pequeño y elitista, formado principalmente por artistas, músicos, poetas y otros creativos, cuyas obras son a menudo tan personales que perturban a quienes las contemplan, e incluso, se dice, pueden arrastrarlos a la locura. 

Relaciones con otros cultos:

Sus principales, y casi únicos aliados, son los miembros de la Iglesia de la Ascensión. Los cultos apotropaicos los consideran sin excepción herejes hedonistas que no prestan el apropiado culto a los Arcontes mediante el ascetismo y la penitencia, y los Maestros del Yunque creen que son niños que juegan con cosas que no entienden, sin la voluntad de enfrentarse al verdadero trabajo místico. Pero al otro lado ha encontrado un aliado improbable: el Culto del Forastero considera su doctrina muy interesante, a un paso de la revelación, si tan solo aceptaran la realidad de los Eones y la Pleroma. Por ello tratan de infiltrarse en células del Corazón Ardiente, y ambos grupos mantienen una tensa guerra fría por los corazones de las elites de numerosas koina

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  • […] hay simpatía entre los ortodoxos, pese a algunos tímidos acercamientos de ciertos cultistas del Corazón Ardiente. Pero ni siquiera entre los heterodoxos tienen muchos amigos: consideran al Culto del Espíritu […]

  • […] de la Espada Ardiente la que da caza físicamente a los apóstatas. De un modo similar, aunque los Maestros del Yunque tienen multitud de facciones y grupos independientes, la Forja Espectral es una organización […]

  • […] que controlan a varias de las koina. La Fratría está formada principalmente por devotos de los Maestros del Yunque, pero también cuentan entre sus filas con Taumaturgos de otros […]

  • […] han sido reemplazadas con aquellas que sustente la institución, normalmente apotropaicas o apoteósicas, se le deja en libertad… aunque a menudo como poco más que un vagabundo enfermo y frágil, […]

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